El Primer Error
Un capítulo sobre un número incorrecto, una sala detenida y no permitir que un error borre todo lo bien hecho.
Crecer no es no equivocarse, sino responsabilizarse, reparar, aprender y continuar sin perder confianza.
Un número incorrecto detiene toda la sala
El error aparece al iniciar la reunión y detiene a todos unos minutos.
Un instante breve fuera puede durar mucho dentro
Las voces desaparecen y solo queda “lo arruiné”.
La reacción ajena es más simple de lo imaginado
El responsable pide revisar mejor, sin ira.
Lo agotador puede ser cómo nos tratamos
Perdonamos a otros más rápido que a nosotros mismos.
Un error puede ocultar muchas cosas bien hechas
Recuerda un número incorrecto y olvida decenas de tareas correctas.
No permitas que un error borre lo correcto
Debe repararse, no convertirse en prueba de fracaso total.
La responsabilidad no exige destruir la confianza
Podemos disculparnos, corregir y respetarnos.
Algunas lecciones llegan al recordar que somos humanos
Podemos errar, reparar, aprender y seguir.